lunes, 17 de junio de 2013

Mente en blanco



Voy a escribir en el blog.

Enciendo el ordenador y mientras arranca me pongo a pensar sobre que tema quiero escribir.
Pienso en escribir sobre lo curioso que me resultan los diferentes roles que representamos cada uno a lo largo del día, el papel que ejercemos trabajando, el de amigo, el de padre, el de conductor.....Y pienso... no, este tema no me termina de convencer.

Tal vez escribir sobre lo mimosos que nos volvemos cuando estamos enfermos. Si, este tema me gusta, porque en mi caso no me suelo poner malo, pero cuando lo hago.....necesito todos los cuidados del mundo. Necesito que alguien esté pendiente en todo momento de mi, de la mínima necesidad que tenga..... no, creo que este tema tampoco me entusiasma.


Entonces me pongo a pensar en el enorme e inesperado placer que he experimentado al llevar al colegio a mi hija. Una tarea inicialmente tediosa, por el tráfico, porque uno siempre tiene prisa, porque......bufff tampoco termino de ver este tema para el blog.

Creo que esto de escribir de manera periódica es un poco mas complicado de lo que yo pensaba, aquí estoy, dándole vueltas a varios temas sobre lo que escribir pero no terminan de cuajar.

Como siga así voy a terminar apagando el ordenador sin haber escrito nada para el blog. Y claro, eso supondrá, que dentro de unos días (no muchos), tendré que ponerme a ello de nuevo, con la presión de que ya ha pasado un tiempo sin escribir.

En fin, definitivamente no se me ocurre nada. No voy a escribir nada en el blog, porque si lo hiciera, escribiría....Malamente.