domingo, 25 de diciembre de 2016

Mi Media Mitad...




Dicen los entendidos que lo de la otra mitad no es cierto, que lo de encontrar tu media naranja es un error y que una persona tiene que sentirse completa, que no es necesario, que uno debe sentirse pleno como ente individual, etc...


Yo prefiero equivocarme y que mi media naranja me complemente, me llene, me riña, me de buenos consejos, me ayude a ser más feliz todavía, y lo que es mas, no solo es mi media naranja, es la que endulza mi zumo, yo no soy del todo yo, sin ella. O dicho de otra manera, sin ella no sería la mejor versión de mí mismo.

domingo, 27 de noviembre de 2016

En tu mar...


Ahí quiero estar

En tu mar de comprensión que me envuelve
Que me arropa todo el cuerpo 
Ese agua que me acaricia y me mece
Que sincroniza mis latidos con el pulso de la vida
Esa sensación de ingravidez, de libertad de movimientos

Ahí quiero estar

Libremente atrapado en ti
Prisionero de tu sonrisa
Sometido a tu generosidad
Esclavo de tu compañía
Servidor de tus antojos




Ahí quiero estar

Para formar parte de ti
Construyendo codo a codo nuestros puentes
Andando juntos el camino
Estando para ti
Para ti siendo
Levitando con tu aroma

Ahí quiero estar...

En tu mar
Contigo
En ti
Sumergido en tus pensamientos
Nadando entre tus piernas
Naufragando entre tus pechos

¡Ahí quiero estar!


sábado, 10 de septiembre de 2016

Ven...




Ven a por mi
A rescatarme
Ven a por mi ser
A envolverme
Ven a que yo entre en ti
A que me acunes
Con tu mirada
Con tu alma
Con tu voz


Hasta que poco a poco me doblegues
Lo justo
Para que no me sienta mal
Solo lo suficiente
Para mostrarte mi otro yo
El que se esconde
El tímido
El asustadizo
El que no conoce casi nadie
Ese, el que te dice
 ven...




miércoles, 7 de septiembre de 2016

Cuando no duermo...




Cuando no duermo


Esta noche me cuesta dormir
Porque a mi lado no te tengo
Que precio tan alto por vivir
Sin saber si voy o vengo

Tal vez estarás
Con tus alas protegiendo
A una amiga nada mas
Y la verdad es que lo entiendo



Cuando no duermo
En mi mente te recreo
Tal vez acabe enfermo
Es lo que tiene el deseo

Te busco entre mis brazos
Para acariciarte los lunares
Rendirme en tu regazo
Y que me beses sin que pares...










viernes, 10 de junio de 2016

El Síndrome de Forrest



El Síndrome de Forrest…

No sé qué hacer, desde hace una temporada tengo la sensación de sentirme como Forrest Gump en la escena en que después de llevar bastantes meses corriendo, en un momento determinado se para. Y se detiene, porque no sabe porque ha estado corriendo todo ese tiempo, es como si se le hubiera olvidado el objetivo por el que corría.
Pues esa sensación recorre mi cuerpo desde hace unos meses, llevo toda mi vida luchando contra viento y marea, contra los elementos, luchando por salir adelante, por progresar, por evolucionar a mejor, en lo personal y en lo profesional.
Pero en un momento, de repente, te quedas sin fuelle, te quedas sin aliento, pero me refiero a sin aliento emocional, sin aliento espiritual, sin energía interior, todo se te hace cuesta arriba, cualquier dificultad se te hace una montaña. No duermes bien, no tienes sensación de descanso, estas más irritable de lo normal.
Entonces comienzas un dialogo interior y piensas; ¿Qué te preocupa?¿a que le estás dando vueltas?¿porque no duermes?, y reflexiono tratando de ahondar en mi interior, y no consigo encontrar ningún motivo aparente, ningún motivo del que sea consciente que me preocupe más de lo normal.


Y entonces me digo, bueno será una etapa, pero después de unos dos-tres meses, estoy tan irritable en que ya no me aguanto ni yo. ¿Será que están aflorando ahora nervios?tal vez esté aflorando estrés, no sé, quizás las consecuencias de algunos cambios importantes. 
Ahora que llevo una etapa “relativamente tranquila” resulta que me la joden cosas de atrás, cosas que pensé que estaban superadas, encajadas en mi vida. 
Pues estamos bien, reflexiono, y resulta que las cosas te afectan cuando te pasan, pero también, después, cuando estás tranquilo y relajado “afloran”, porque tu cuerpo lo somatiza cuando estás tranquilo, 
Y a todas estas, además de sufrir uno mismo el Síndrome de “Forrest”, que es como he decidido llamarlo, resulta que son tus seres queridos, las personas que más te quierenlas que más “te padecen”.
Y es tan injusto, que cada vez que me doy cuenta, me da más rabia, pero esa rabia tampoco te ayuda, así que uno tiene que dejar de echar balones fuera y ponerse manos a la obra, en descubrir por qué te pasa lo que te pasa.
Esa es mi tarea, es mi obligación. Es imperativo ocuparse de uno mismo, y puede que por el tipo de vida que uno lleva, uno se ocupe y se preocupe más de los demás que de uno mismo.
Es probable que asuma las responsabilidades que mcorresponden, pero también es muy probable que asuma otras que ni mcorresponden, que nadie me ha pedido y por supuesto que nadie me va a agradecer, pero que terminan saturándome, terminan haciendo que siga hacia delante, luchando, combatiendo con la vida, con la realidad. 
Y todo eso me conduce a no tener un momento de tranquilidad, sin tiempo para pararme y reflexionar, hasta que de repente cual Forrest me detengo… y en esa parada me alcanzo a mí mismo, me alcanza la consciencia de mí mismo y me pregunto, ¿esta forma de vivir me ayuda a conseguir ser feliz, o me limito a intentar sacar adelante como buenamente puedo mi familia, mi pareja, mi trabajo?
Son preguntas difíciles de responder, pero mientras trato de encontrar la respuesta correcta, me quedo con la frase de que

LA VIDA ES COMO UNA CAJA DE BOMBONES…



viernes, 3 de junio de 2016

Instantáneas


En mi vida todo son momentos


Instantáneas de sensaciones
Porque todo comenzó con un viaje
Con un vaivén de emociones
Un viaje al final anulado
Pero con vivencias repletas de coraje
Y sin darme cuenta me sentí atrapado


Desde ese momento entre nosotros el hilo permanece
Hilo indetectable que todavía nos enreda
Que nos ata a lo que nos acontece
De un carrete del que no se sabe lo queda

El caso es que ese no-viaje
Terminó trayéndote a mi lado
Aquí seguimos
Escribiendo este pasaje
Recuperando lo que nos perdimos
Y al final
lo que tenga que pasar que pase








lunes, 30 de mayo de 2016

El Juego del Amor...








El Juego del Amor
 
Hagan juego señores, pasen y vean, jueguen, que es lo que se van a llevar a la tumba.
Qué grande es esto del amor, es lo que a uno le hace sentir vivo, de hecho desde mi humilde opinión el único fin de amar es sentirse vivo.
Estremecerse, emocionarse, llorar, reír, disfrutar, sufrir, seducción, compartir, deseo, complicidad, ternura, pasión, odio, celos, locura, lujuria, ofuscación, esperanza, delirio, ilusión, tristeza, posesión, envidia…
Que pocos juegos son capaces de reunir todas estos sentimientos, estas sensaciones, y además combinarlos de mil formas y de diferentes intensidades….

  


 Pero juguemos, da igual la edad, la raza, el sexo, el caso es participar, entrar en ese juego es….revivir, rejuvenecer, volver a la excitación de si sí o si no.
Que sensación tan indescriptible es sentir que generas atracción en otra persona, que bonito es sentirse atraído por alguien, que sensación única cuando ves que la atracción es mutua.
También hay una sensación de decepción cuando las cosas no salen, pero una vez superada esa fase en la que creemos que nos vamos a morir, aparece alguien que nos invita a jugar de nuevo, que nos incita a probar otra vez. Y es que el juego del amor es adictivo, inevitable diría yo, aunque nos resistamos, aunque hayamos sufrido, aunque hayamos perdido.
De repente, un día sin que te des cuenta, has vuelto a juntar todos tus ahorros emocionales, y entras de nuevo a jugar, a apostar, a lanzar los dados. Porque en el fondo todos sabemos que es mejor arriesgarse a perder alguna vez, que no jugar. Porque si no juegas te marchitas, te vacías, te empequeñeces…..y terminas siendo más infeliz que cuando has perdido.
Y es que si pensamos un poquito…, que bonito es tener una cita, que ilusión depositamos, sacamos lo mejor de nosotros mismos, y la otra persona también. Eso es precioso, luego a veces cuaja y otras no, pero es magnífico conocer a otras personas cuando están deseando dar lo mejor de sí mismos.
Por eso creo que hay que jugar, al rojo, al par y pasa, a la ruleta del amor, al Black Jack de las emociones, al hipódromo de las endorfinas, en definitiva entrar en el juego del amor, porque que el que no juega YA HA PERDIDO.